El segundo trabajo de campo: retorno y significación en Marc Augé

Introducción: el retorno como problema

En su conferencia El etnólogo y el turista, Marc Augé introduce una observación que podría pasar inadvertida frente a distinciones más visibles, como la que establece entre el viajero ocasional y el investigador de campo: “He observado con frecuencia que el segundo trabajo de campo es siempre más rico que el primero.” Leída de manera superficial, la frase parece remitir a una mejora metodológica o a una acumulación progresiva de experiencia. Sin embargo, examinada con mayor atención, sugiere algo más decisivo: una concepción específica del tiempo del conocimiento y de la producción de sentido.

Este artículo propone leer esa afirmación no como una constatación empírica, sino como una figura teórica. El “segundo trabajo de campo” no designa únicamente un regreso al terreno, sino una lógica del retorno que atraviesa el trabajo antropológico, la escritura y la significación. Desde este ángulo, la observación de Augé puede releerse a través de un doble lente: el de la lingüística saussureana y el del psicoanálisis lacaniano, en la medida en que ambos piensan el sentido como un efecto temporal y retroactivo.

El segundo trabajo de campo y la temporalidad del sentido

Tal como lo describe Augé, el trabajo de campo no coincide con el momento de la comprensión. El primer contacto con el terreno está marcado por la inmersión, la sorpresa y, en muchos casos, la desorientación. La experiencia se impone antes de poder ser organizada conceptualmente. Solo con el paso del tiempo —y de manera privilegiada a través del regreso— ciertos vínculos se vuelven visibles y ciertas preguntas pueden reformularse.

Esta temporalidad del conocimiento remite de forma sugerente al segundo principio de la lingüística saussureana: el carácter lineal del significante. Para Saussure, el significante se despliega en el tiempo y solo adquiere valor dentro de una cadena; no puede captarse simultáneamente ni ofrecer su sentido de una vez por todas (Saussure, 1916/2005). El significado no precede al recorrido, sino que emerge de la articulación sucesiva y diferencial de los signos.

Desde esta perspectiva, el “campo” puede entenderse como una cadena vivida cuya inteligibilidad se construye retrospectivamente. El primer trabajo no carece de sentido, pero ese sentido permanece indeterminado mientras la experiencia no pueda ser releída desde otra posición temporal y reflexiva. El retorno no añade simplemente información: introduce una reorganización. En este punto, el trabajo antropológico se aproxima a la escritura, entendida no como simple transcripción de lo vivido, sino como una operación que vuelve legible aquello que, en su momento, solo podía ser experimentado.

El retorno como punto de capitón

La lógica retroactiva que articula el segundo trabajo de campo encuentra un paralelo esclarecedor en la noción lacaniana de point de capiton. En su enseñanza, Lacan describe el punto de capitón como aquello que permite una fijación momentánea del sentido, suspendiendo localmente el deslizamiento indefinido del significante (Lacan, 1957–1958/1999). El significado no surge de un origen estable, sino de una puntuación que reorganiza la cadena desde atrás, produciendo una coherencia que antes no estaba dada.

Aplicada al campo antropológico, esta noción permite comprender por qué el segundo trabajo no revela una verdad latente del primero. No se trata de acceder a un significado oculto que habría estado presente desde el inicio, sino de producir una estabilización provisional del sentido. El retorno actúa como un punto de anudamiento que confiere inteligibilidad a lo vivido, sin clausurarlo definitivamente.

Esta precisión resulta crucial. El sentido producido en el regreso no es trascendental ni último. Funciona, produce efectos teóricos y narrativos, pero permanece revisable. Cada nuevo retorno —al campo, al texto, al concepto— introduce la posibilidad de una reconfiguración distinta. En este aspecto, la antropología de Augé se sitúa lejos de toda lógica acumulativa: el conocimiento no avanza por suma de datos, sino por desplazamientos que reordenan retrospectivamente la experiencia.

Conclusión: escribir como segundo trabajo de campo

Volver al campo, volver al texto, volver al concepto: estas operaciones no responden a una lógica de repetición, sino a una economía del sentido que solo se produce en el tiempo. El segundo trabajo de campo no es el último, del mismo modo que ningún punto de capitón clausura definitivamente la cadena significante. Cada retorno fija algo del sentido, pero lo hace siempre de manera situada y provisoria.

Leída desde esta perspectiva, la observación de Augé deja de ser un comentario metodológico para convertirse en una clave epistemológica. Escribir sobre su conferencia después de haberla leído —y releído— no constituye un gesto redundante, sino un nuevo desplazamiento. El propio texto se ofrece, así, como un segundo trabajo de campo: una relectura que no busca cerrar el sentido, sino volver a ponerlo en juego.

Bibliografía

Augé, M. (1997). Pour une anthropologie des mondes contemporains. Paris: Aubier.

El etnólogo y el turista - Marc Augé https://www.youtube.com/watch?v=Q2quj5zf6wk&t=523s

Lacan, J. (1999). El seminario. Libro 5: Las formaciones del inconsciente (1957–1958). Buenos Aires: Paidós.

Saussure, F. de (2005). Curso de lingüística general. Buenos Aires: Losada. (Obra original publicada en 1916)

 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Impacto de la revolución lingüística Saussureana en el pensamiento moderno

El punto de vista crea el objeto: La universalidad de la teoría de F. de Saussure

Areopagitica 2.0: John Milton y la Libertad de Expresión en la Era Digital